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San Luis, Argentina
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| Mas detalles | |||||||
| Familias de Estancia Grande perderán sus campos porque el Gobierno va a expropiar 220 hectáreas |
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| Escrito por Matías Nieto |
| Lunes, 10 de Mayo de 2010 06:20 |
El pasado viernes, La Gaceta tuvo la oportunidad de dialogar con Mario Escudero (padre) y Mario Escudero (hijo) sobre las expropiaciones de campos y terrenos que comenzarán el 16 de este mes en el municipio de Estancia Grande. Salvo una oportuna intervención de la Justicia, los Escudero, y cinco familias más, van a perder su campo para siempre este próximo domingo.De todos modos, antes de escuchar lo que esta familia tiene para decir, cabe destacar que el miércoles pasado, en la Legislatura, el diputado opositor José Luis Rodríguez (foto) presentó un pedido de informe respecto al decreto 3.083 del Ministerio de Gobierno, Culto y Justicia, el cual “le concede lo solicitado por el delegado normalizador del Municipio de Estancia Grande, para la expropiación de seis parcelas de terrenos” que suman más de 220 hectáreas. Como era de esperarse, el oficialismo rechazó el pedido. El decreto establece que la expropiación es para la construcción de un centro cívico, uno de salud, una escuela pública y, de acuerdo al último párrafo, “demás estamentos que resulten necesarios para el funcionamiento de dicho municipio”. “Lo que proponemos es que se nos informara cuáles son los demás estamentos que, seguramente, el delegado normalizador, tanto como el ministerio que firmó esto, deben tener para haber declarado estas tierras de utilidad pública”, comentó Rodríguez. “Como siempre, todos los problemas de urgencia que presenta la sociedad los siguen corriendo”, dijo el diputado sobre la negativa a tratar el tema que ofreció el oficialismo. Las VíctimasMario Escudero (foto) es viudo y tiene seis hijos mayores de edad. Vive sólo, aunque sus hijos lo visitan frecuentemente, en un campo de 135 hectáreas llamado La Camila, donde cría chivos, chanchos y terneros porque su precaria jubilación no le alcanza para vivir. Su propiedad está ubicada en El Durazno (que es parte del municipio de Estancia Grande) y limita al norte con el campo del Gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá. Escudero, junto a los Fiorito, Velázquez, Bonna y dos familias Fernández deben abandonar sus campos este domingo porque van a ser expropiados. El Gobernador no. Según relató Mario (padre), el pasado 16 de abril se le notificó que tenía 30 días para abandonar su campo, pero, “en forma muy maliciosa y sospechosa”, el expediente fue mandado a reserva y ha estado muchos días “oculto”. “El famoso expediente de esta expropiación estuvo con carácter reservado hasta la semana pasada. Nosotros no teníamos acceso”, relató su hijo, quien agregó que tuvieron que designar un abogado para poder verlo. Además, el mayor de los Escudero tuvo mucho que decir sobre Ricardo Videla, el delegado normalizador de Estancia Grande que solicitó la expropiación de su campo. De acuerdo a Mario, Videla, a quien llamó un “intendente trucho”, se abusó de su confianza. Aprovechando que Escudero lo estimaba porque uno de sus hijos trabajaba con él y le había dado llave de su campo, Videla habría mesurado su propiedad y ofrecido una suma irrisoria por ella. La oferta fue rechazada por Escudero. Un tiempo después llegó la notificación de la expropiación. “Con la mayor parte de las tierras se han quedado ellos y ahora quieren terminar con nosotros”, dijo el hombre de campo. Por su parte, Mario (hijo), manifestó que desde que Videla fue designado como delegado normalizador, les “ha ocurrido de todo”. “Nos incendiaron el campo dos veces. Una en 2008 y, en 2009”, durante la temporada de incendios, “lo dejaron quemar de exprofeso”, dijo Mario, quien luego relató que un policía “tuvo el tupé” de decirles que todos los “camiones hidrantes, camionetas y personal” que allí había, “estaba para cuidar Las Ortencias, una propiedad de Zulema (Rodríguez Saá) que está detrás de la casa del Gobernador”. “Si tuviese que donar parte de la tierra para el beneficio público, estoy de acuerdo, pero no así de atropello e irrespetuosamente. Yo voy a estar allá hasta las últimas consecuencias”, concluyó Mario (padre). “Hasta hoy no veo ningún vecino que se mueva”, aportó su hijo. |